Tomar fotografías clínicas sin autorización puede convertirse en una demanda.
- amoran97
- 7 abr
- 2 Min. de lectura
Las imágenes clínicas son una herramienta valiosa para seguimiento y evaluación. El problema surge cuando se toman, almacenan o utilizan sin una autorización clara del paciente. Lo que para el médico es parte del expediente, para el paciente puede ser una invasión a su privacidad.
Cuando no existe un permiso específico, cualquier uso de esas imágenes puede generar quejas, conflictos y daños a la reputación de la clínica. Incluso si la intención fue exclusivamente médica, la falta de autorización cambia por completo la percepción del caso.
Desde el punto de vista empresarial, esto implica posibles reclamaciones, pérdida de confianza y un impacto negativo en la imagen profesional.
Tu consultorio debería contar con:
• Consentimiento específico para toma y resguardo de fotografías clínicas.
• Diferenciación clara entre uso médico y uso con fines académicos o promocionales.
• Protocolos de almacenamiento seguro de imágenes.
• Control sobre quién puede acceder a ese material.
• Registro en expediente de cuándo y para qué se tomaron las fotografías.
Casos que vemos con frecuencia
Un paciente descubrió que existían fotografías de su procedimiento y aseguró que nunca autorizó que se tomaran. Aunque las imágenes solo estaban en el expediente, la falta de consentimiento generó un conflicto formal.
En otra situación, se tomó la foto con fines clínicos, pero después se usó como referencia interna para explicar un caso a otros colegas. El paciente se enteró y reclamó que nunca dio permiso para ese uso.
También ocurre que el consentimiento es verbal o general, pero no hay ningún documento que lo respalde. Cuando surge la inconformidad, no hay forma de demostrar que el paciente estuvo de acuerdo.
En GEA vemos con frecuencia que el problema no es la fotografía en sí, sino no haber establecido claramente los límites y la autorización desde el inicio.
Las clínicas que operan de manera profesional protegen su práctica cuidando también cómo obtienen y resguardan la información visual de sus pacientes.
Agenda un diagnóstico legal preventivo con nuestro equipo y revisemos si hoy el manejo de imágenes clínicas en tu consultorio está realmente protegido.
GEA ayuda a empresas de salud a prevenir problemas legales antes de que frenen su crecimiento.




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